9 de noviembre de 2014

Me dormí temprano, pensando, cómo borrar nuevos malos recuerdos almacenados en mí...


Cual fué el primero de todos?

No recuerdo exactamente donde estaba, cuándo y porqué había llegado a ese lugar tan lejano. En medio de un campo, a luz del día, el clima estaba fresco pero soleado. Caminé hasta donde yo creí correcto, al fondo, dónde había más árboles. Ahí encontré un camino de cemento, el cual, según yo, me conduciría de nuevo a la ciudad.

Me subí al primer bus que pasó. Ni el chofer ni los pasajeros se dieron cuenta de la extrana que había subido. Me senté al fondo. Jóvenes de una escuela secundaria, alemanes quizás, iban conversando y riendo.

De repente, mi estómago, mi cuerpo, comenzo a decender. Miré hacía adelante. Ibamos por un túnel, un túnel con techo transparente quizás, aún se podía ver la luz de sol. El camino era muy empinado. En decenso, el bus conducía a toda velocidad. No tenía miedo, pero sabía que algo malo pasaría. Al llega abajo había una curva cerrada.
El bus como temí, no alcanzó a doblar y caimos.
No caimos tan profundo, sólo caimos a una poza, con agua peligrosa y amarillenta, me tapé la nariz para no oler ese veneno. Tentáculos color rosado intenso nos envolvían. No habia que tocarlos, eran venenosos también. A algunos los tocó al caer el bus y quedaron tan rosados y con ronchas como los mismos tentaculos. Se retorcían los estudiantes de picor. Encontré una salida por gigantes cubos de goma. Fué díficil salir con la nariz tapada y saltar el cubo. Ya afuera, alguien trajo mi bolso negro del Louvre.
Todos reunidos frente al profesor. Nos explicaba que la bolitas de los tentaculos eran curativas cuando se tomaba en ciertas dosis. El nos ofrecia aquellas en pequenos frascos de vidrio con un tapón de goma. Me llevé 2. Creo que después entrabamos a una casa.


Era de noche en Villa las Américas. Estaba con mi hermana. Alguien que esperabamos, no llegaba. Yo salí o él entró. La cami me dijo o él me dijo? La Cami me dijo, que el le había dicho. No lo sé. Leo, el hermano de una ex amiga, me contaba que M. estaba saliendo con la otra Fran. La otra Fran se había cambiado a vivir, dos calles detrás de la mía. Yo le comentaba que mi intuición ya lo sabía.

Cambió de escena. Yo venía desde el patio y entraba a la cocina. Ahí estaba M. haciendose el amoroso. No me dejaba entrar al living.
rente al computador, en la silla, estaba la otra Fran. mirandome. Yo le decía a M. que se vaya y saqué a su pololita de mi casa. El asustado se reía. Me decía, que como me habia enterado. Le dije furiosa contenida, que salieramos al patio. Confusión, lo empujé hacia una mesa? M. estaba acostado. Lo golpeaba, entre asustado y medio riendose me decía que me calmara. Todo era en un tono muy bajo, para que los demás no escucharan, yo creo. Lo golpeaba, no tenía pena, tenía rabia.


Cruzaba a la casa de al frente , en diagonal. Ahí estaba M. recostado en un sillón, jugando y chateando en su Smartphone. Mientras la otra Fran ordenaba y le gritaba que lo ayudara. Ella llevaba unas calzas con disenios y color morado. Él la ignoraba. Yo pasaba hacia la cocina y le susurraba a ella en el oído : te lo dije.
Fuí con el pretexto de ver a Margarita ( sí, la de la novela) para que me ayudara con mi amor y esas cosas. Ella se lo creyó. Yo sólo quería observar su relación después de un tiempo y sí, era igual a la de nosotros alguna vez ( y muchas veces).
Él ya la estaba cambiando por otra...

Me faltaba un suenio. Faltaba poco para partir del país. No sabía exactamente cuando despegaba mi avión. Me iba con un hombre ya mayor, de unos 50 anios. Papá de alguien. Me llevaba por lugares desconocidos. Quería más que una amistad conmigo. Yo aún tenía que ir a hacerme radiografias y ir a ver el doctor. Mis papás estaban preocupados, buscándome. No quería perder el avión, pero ya era muy tarde. eran cerca de las 15 hrs. Mi avión partía a las 12:30, no a las 14:30 como creí. Me tuve que quedar un tiempo más. Sentimientos encontrados.

Abrí los ojos, pájaros de papel, tranquila de estar acá en Dresden.






25 de septiembre de 2014

Lo que recuerdo es la actitud de M. hacia mi. Me ignoraba, me esquivaba. A pesar de venir haciendo el mismo viaje, en el mismo bus, el me ignoraba y trataba de no estar cerca de mi. Yo intentaba conocer gente nueva, me fui sentada con alguien desconocido conversando, tratando de ir pasandolo bien, tratando de que el no se percatara del dolor que me daba. Yo pensaba, este parte de M. ya la conozco, cómo podía estar con él sino me respeta. Hicimos pausa en algun lugar, estabamos en un lugar blanco espacioso, quizás un baño.

29 de marzo de 2013


En mi casa, tendida sobre mi espalda
reflexionando sobre el mensaje entre lineas
de su correo electronico.
No sé de dónde, ni como apareció.
R. llegó a mí, tomó mis manos,  las puso detrás de la cabeza
mientras las presionaba suavemente sobre la cama.
Me decía con esos ojos azules brillantes, que todo era cierto en su mensaje.
Enojado, desesperado, tranquilo, herido, sobrecojido
yo no quería entender.

Se fué.

Me quedé sola.

16 de marzo de 2013

Habitación 12

Muchas personas, humo, una pieza larga y grande.
De tonos grises, café y verde olivo.
Estaba un poco mareada. No entendía todo muy bien.
Al parecer era mi fiesta
Cerca de la puerta, a lo lejos, pude ver como R. intentaba desaparecer entre la multitud.
De repente se paró, borracho, y empezó hacer un escandalo.
Gritandome cosas en alemán.
Medio llorando,  senalaba a M., quien estaba en una esquina derecha de la sala.
Yo quedé paralizada.
Aunque no pude estremecerme tanto, ya que estaba anesteciada.
Traté de calmarlo, no pude detenerlo,
tampoco sentí el impulso de hacerlo.
Antes de cruzar el umbral, me miró con los ojos llenos de lágrimas
 y gritó: Te quiero!

Me senté en el sillón horrorizada
Suave y voraz, se acercó M.
Me olvidé de la situación.




Desperté y fuí a ver como estaba.


Triste.


13 de febrero de 2013

Me bajé en la estación, supongo la central, de alguna ciudad.
Todo muy lúgubre, como post guerra.
Sabía que tenía que esconderme, pero no había otra manera, debía llegar a casa y refugiarme.
No fué fácil. Caminé sin sentido entre desperdicios y calles vacias.
Decidí subirme al metro. Había otros extranjeros, pero dos hombres vestidos normalmente
eran de derecha extremista.
Me comenzaron a hacer preguntar con el fin de ridicularizarme. No lo consiguieron, por mi buen alemán.
Eso no espanto mi miedo.

11 de febrero de 2013

Enfermedad

Un lugar inmerso de personas.
Nos sumergimos en ese mar.
Mis energías no daban para más
mi cuerpo no respondía.
Un pieza amplia. Agitaciónes que iban y venían.
Una camilla se desocupó para mí.
El médico se acercó a mí con enfado.
 No comprendía mi estancia ahí.
Mi madre era mi acompanante aparte del suero.
Ella me pasó mi ficha médica. En ella estaban mis datos.
Mi diagnostico era: M... S. Ja...



16 de enero de 2013

Hace tiempo que no soñaba tan claramente.

Estabamos en casa de alguien. Mi grupo de amigos. No recuerdo exactamente que comimos que haciamos. Sólo recuerdo estar sentada en las piernas de mi mejor amigo. Nos molestabamos como de costumbre.
Ese mismo día en la noche quizás, ibamos a una fiesta, tipo al aire libre, de día, parecía que estabamos en Chile. Quizás lo estabamos porque mis companeros de básica comenzaron a llegar.
Mi mejor amigo estaba vestido gothic lolita, por qué? no lo sé! Pero se puso a bailar con una prima o otra persona, todos encontraron pareja y yo me quedé con mi mejor amiga de básica. Así que ibamos a bailar juntas hasta que llegó un muchacho a invitarla a bailar. Decidí ir entonces, a mirar los puestos de artesania, me quedaba conversando con los vendedores.
Mis papás me recogieron en el auto. Para mi sorpresa, se entendían bien los dos. Mi papá preguntó por M., porque él no lo había visto en la fiesta. Le dije que no había ido, pero en realidad no me acuerdo si estaba.
Mamá me preguntó, si era con M. el muchacho con el cual habia estado. Y le respondí afirmativo.
Mis papas se miraron con caras de complices y rieron.
Tenía que ir a latín ( en mi realidad, hoy en la manana debia asistir a clases de latín)
Yo iba con muchos bolsos, era de noche (o muy temprano en la manana, como suele ser)
Yo llevaba  uno o dos bolsos pezados, quizás también mi guitarra o mi violin.
Tenia que bajar al subterraneo. Pero la escalera era de hielo, y yo andaba con mis botines que se resbalan.
Me demoré demasiado en llegar abajo, que cuando llegué, las clases ya habian terminado.
La Clase estaba al fondo del pasillo, y al entrar el profesor estaba al fondo en una sala de estar.
Creo que fué otro día. Y estabamos en el patio principal de mi colegio de básica.
Ahí estaba mi mejor amigo otra vez, esta vez con mi mejor amiga de básica.
Tenian algo juntos.Nos dimos cuenta que era tarde para llegar a latin, ellos corrieron, pero yo no podia con mis botines bajar las escaleras corriendo.

Llegué tarde nuevamente y esta vez habia una profesora jovencita impartiendo la clase, quien me dijo que copiara la preguntas que eran un ensayo para el exámen.

En un rinon veía anonada como esta nueva pareja se besaba, creo que llegaba otro amigo, a reirse de mi destino quizás.
nuevamente companeros de básica, etc.

Ahora me encontraba en un muelle, no, en un puente en medio de dos barcos.
al cruzas habia que mover una palanca de hierro pezada que cruzaba con debajo del puente en direccion vertical. Esto era para que no se cerraran las puertas que dividian los barcos.
al cruzar me quede observando el agua y me llegó un metal pesado en los dientes. Me dolio muchisimo pero no quebró a mis poderosos de calcio.  Avancé un poco más, hacía una esquina donde tenia que esperar que un bote me viniera a recoger.Me dí cuenta que llevaba un vestido blanco pomposo, como de chinita pero más fino y blanco. La gente lo comentaba. Empezó un guerra entre los dos barcos unidos por el puente y uno del a frente.
Nuevamente esas cosas pesadas de hierros, al parecer eran bombas, porque algunas explotaban, empezaban a caer en mi cuerpo y el cuerpo de otras personas, yo le decia que se agachara, pero bueno, no habia tiempo para eso, me acurruqué en esa esquina y de escudo puse mi almohada sobre mi cara.
Así, no fuí impactada.

Ya más tranquilo todo, caminaba por una calle, donde estaban los buses de la fiesta de hace dias.
Fiesta tipo expo, fonda, etc.
Me subi a un bus, estaba vacio y oscuro. Vi que la conductora era la fea de una companera que me cae mal.
Me miro con cara de suspicacia y me di cuenta de sus intenciones. Queria saltar del bus y hacerlo volcar.
Asi que me apresure a la puerta trasera y al doblar el bus, salté a tierra.

Ella también lo hizo y me puse a aranarla y discutir con ella. Al calmarme me di cuenta que ahora era una amiga violinista de Chile. También llegaba la otra amiga violinista y juntas ibamos a una especie de atardecer mirando nuestros pies.